Third Sunday of Advent (2024)

This Sunday is Gaudete Sunday or Rejoice Sunday. It takes its name from the readings for today, particularly the second reading from Paul’s Letter to the Philippians, “Rejoice in the Lord always. I say it again, rejoice.” One way of looking at this Sunday is to focus on the joy that Christmas is only two weeks away. Another way of considering this Sunday is to focus in on the joy of the ancient Hebrews as they heard their prophets tell them that God is coming soon and will remove his judgment against them. In light of the events of the last number of years, I would like to consider another facet of today’s readings. We have been so besieged with negativity. A few years ago, we heard that the world was coming to an end due to the pandemic. Sometimes we hear that the world as we know it is coming to an end because the enemies of our country have an upper hand against us. During the election we heard that the world would be coming to an end as long as this party remains in power, or that party resumes power. Gaudete Sunday reminds us that this line of thinking is incorrect. We are not victims of whatever we think is happening around us. No, we are not victims, we are victors. Our God loves us so much that He became One of us and One with us. He has showered us with Grace. We sing “Joy to the World,” not just as a pleasant Christmas carol, but as a statement of our faith. We believe that God has brought joy to the world. We cannot allow anything, any circumstance to steal this joy from us. Instead of succumbing to the “Woe is Me” attitude, focusing on the negatives of our lives, we need to see the bigger picture, the infinitely bigger picture. We may not be full of Grace as Mary was, we are not immaculately conceived, but we have received a great deal of Grace. We have been made children of God. Jesus calls us his brothers and sisters. We have received so much Grace that God has transformed even the worst circumstances of our lives in avenues of growth.

So, this Sunday reminds us that no matter what is going on in the world, or in our lives, God is in control. Knowing that He is in control brings us joy. The only thing that matters is that which comes from God and that which returns to God. Jesus Christ is the Victor. He is in control of our lives, if we let Him take control of our lives. And yes, this physical life will load us with challenge after challenge, but with Jesus Christ, we can meet each challenge with the joy of knowing that all we need in life is the Presence of the Lord • AE


St. Joseph Catholic Church (Dilley, TX) • Weekend Schedule

Fr. Agustin E. (Parish Administrator)

Saturday, December 14, 2024.

5.00 p.m. Sacramento de la Confesión

6.00 p.m. Santa Misa.

Sunday, December 15, 2024

8.00 a.m. Sacrament of Reconciliation

8.30 a.m. Holy Mass.

10.30 p.m. Sacrament of Reconciliation.

11.00 a.m. Holy Mass.

12.15 p.m. Christmas Festival (CCD Program)


Tercer Domingo de Adviento, Domingo Gaudete (2024)

La predicación de Juan el Bautista tocó el corazón de quienes le ponian atención. Su llamada a la conversión y al inicio de una vida más fiel a Dios despertó en muchos de ellos una pregunta concreta: ¿Qué debemos hacer? Es la pregunta que brota siempre en nosotros cuando escuchamos una llamada radical y no sabemos cómo concretar nuestra respuesta. El Bautista no les propone ritos religiosos, ni tampoco normas ni preceptos. No se trata propiamente de hacer cosas ni de asumir deberes, sino de ser de otra manera, de vivir de forma más humana, de desdoblar algo que está ya en nuestro corazón: el deseo de una vida más justa, digna y fraterna. Lo más decisivo y realista es abrir nuestro corazón a Dios mirando atentamente a las necesidades de los que sufren. Juan resume su respuesta con una fórmula genial, por su simplicidad y su verdad: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo». Así de simple y claro.

¿Qué podemos decir ante estas palabras quienes vivimos en un mundo donde más de un tercio de la humanidad vive en la miseria luchando cada día por sobrevivir, mientras nosotros seguimos llenando nuestros armarios con toda clase de caprichos y tenemos nuestros frigoríficos repletos de comida? ¿Qué podemos decir los cristianos ante esta llamada tan sencilla y tan humana? ¿No hemos de empezar a abrir los ojos de nuestro corazón para tomar conciencia más viva de esa insensibilidad y esclavitud que nos mantiene sometidos a un bienestar que nos impide ser más humanos?

Mientras nosotros seguimos preocupados, y con razón, de muchos aspectos del momento actual del cristianismo, no nos damos cuenta de que vivimos inmersos en un gran materialismo. El cristianismo, tal como nosotros lo vivimos, no parece tener fuerza para transformar la sociedad del bienestar. Al contrario, es ésta la que está desvirtuando lo mejor de la religión de Jesús, vaciando nuestro seguimiento a Cristo de valores tan genuinos como la solidaridad, la defensa de los pobres, la compasión y la justicia. Por eso, hemos de valorar y agradecer mucho más el esfuerzo de tantas personas que se rebelan contra este cautiverio, comprometiéndose en gestos concretos de solidaridad y cultivando un estilo de vida más sencillo, austero y humano, haciendo que el amor y la ternura de la fe cristiana, se trasformen en obras. ¿Quién decía aquello de que obras son amores y no buenas razones? Pues eso • AE  


Música para el Adviento

El Oratorio de Navidad (BWV 248; en alemán, Weihnachtsoratorium), es una obra sacra compuesta por Johann Sebastian Bach para las fiestas de Navidad, y está compuesto de seis partes, cada una de las cuales es una cantata. Está caracterizado por solemnes coros de apertura y clausura, ambientación del relato navideño del Nuevo Testamento en los recitativos, corales navideños intercalados y arias de los solistas. Las seis partes están unidas por la alegría del nacimiento de Cristo. Musicalmente, el Oratorio está cerca de sus Pasiones. Es la más popular de las obras vocales sacras de Bach y una de sus composiciones sacras más famosas.  Este oratorio se compuso para la Navidad de 1734 en Leipzig, para ser interpretado en la iglesia, para las seis festividades del ciclo navideño: la propia Navidad y los dos días inmediatamente posteriores (26 y 27 de diciembre), primer domingo después de Navidad, Año Nuevo (fiesta de la Circuncisión de Cristo), y el primer domingo después de Año Nuevo y la fiesta de Epifanía• AE  


¿Qué Lees?